The Norwegian language

Antecedentes

El idioma noruego

Antecedentes lingüísticos

El noruego, junto al sueco, el danés, el islandés y el feroés, es una lengua germánica de la rama septentrional. A excepción de pequeñas comunidades de migrantes, el noruego no se habla fuera de Noruega. El noruego es una lengua especialmente cercana al sueco y al danés. Por lo general, los hablantes de estas tres lenguas se pueden entender fácilmente entre ellos, aunque esta destreza se ha ido deteriorando durante la última generación.

Aprendiendo danés, sueco o noruego, uno se puede comunicar con unos 20 millones de hablantes. Hoy en día el islandés y el feroés son lenguas relativamente distantes del noruego e incomprensibles para los hablantes de esta lengua.

Bokmål - Nynorsk

Cuando hablamos del noruego es importante distinguir claramente entre la lengua hablada y la lengua escrita. En noruego existen dos normas oficiales de lengua escrita, Bokmål (literalmente «lengua del libro») y Nynorsk (literalmente «nuevo noruego»)

El noruego hablado, por lo general, se refiere a los dialectos que se usan. Esta situación tiene su origen en una serie de eventos históricos y políticos que se describen brevemente a continuación.

Sin estándar hablado

En noruego no hay un estándar hablado. Cuando se enseña noruego como lengua extranjera a adultos, los profesores normalmente ajustan la manera en que hablan al Bokmål que se usa en los libros de texto. Esta forma de hablar es bastante parecida a los dialectos que hay alrededor de la capital, Oslo, pero la entonación puede ser diferente. Así, los estudiantes puede que aprendan una forma hablada del noruego que es diferente al dialecto que se habla en la zona donde viven.

Historia de la lengua

Durante la época medieval, Noruega era un reino independiente. La lengua hablada entonces era el noruego antiguo, que también lo hablaban los vikingos que se asentaron en Islandia y las Islas Feroe, donde el norueo antiguo se ha conservado en mucho mayor grado que en la Escandinavia de tierra firme.

En 1349 la Peste Negra diezmó a casi la mitad de la población noruega. Como pocas personas alfabetizadas sobrevivieron, durante muchos años no hubo nadie que preservara el noruego escrito. En 1397 Noruega entró en una unión con Dinamarca que duró hasta 1814. Dinamarca fue la parte dominante de esta unión y el danés se convirtió en la lengua principal entre las élites noruegas. Después de la Reforma de 1536, en las iglesias se utilizaba la Biblia en danés junto a libros religiosos daneses, y clérigos daneses celebraban los servicios religiosos en las iglesias noruegas. Las leyes fueron escritas en danés y toda la literatura, prosa y poesía, en Noruega también fue creada en danés. Todo esto tuvo un efecto crucial en el lenguaje escrito.

A principios del siglo XIX los noruegos cultos escribían en danés. La élite en las ciudades hablaba danés con acento noruego. El 95% de la población hablaba dialectos noruegos. Los dialectos se habían ido desarrollando durante los 400 años bajo dominio danés. Debido a la topografía noruega, surgieron diferencias y aparecieron dialectos locales distintos.

En 1814, en virtud del Tratado de Kiel, Dinamarca cedió Noruega al reino de Suecia. No obstante, antes de que el Tratado entrara en vigor, se formó una asamblea constituyente y el 17 de mayo de 1814 Noruega declaró su independencia. Durante las negociaciones que siguieron, se adoptó una «unión personal». Suecia y Noruega se convirtieron en dos países independientes en unión bajo la corona del rey sueco.

Olaf Husby, octubre de 2010